Para nuestra querida y recordada amiga y nerudiana Rosa Ibarra, que reside en Alemania, con un abrazo grande de todos tus amigos del "Pablo".
Para ese día en que pase tu tren estaremos en el andén los del Pablo Neruda. El maquinista Ibarra vendrá en la locomotora saludando con su mano de fuego. Entre el humo y el vapor el abrazo de nosotros tendrá que encaramarse a los carros de segunda; abrazo de raíces apretadas buscando un lugarcito en la ventana; y tú sonreirás diciendo adiós desde atrás del pañuelito blanco. Entonces olvidaremos lo acordado y alzaremos las manos para mirarte por entre los dedos. Las mujeres que conoces habrán adornado con albahacas y cilantros el canastito del pollo fiambre. Junto al último coche el conductor estará haciendo sonar el silbato que viene atravesando los años: “¡Pasajeros al tren!” y todos comprenderemos el frío de la estación. Las “Palomitas” volverán lentamente a guardar sus delantales blancos en la espalda de antiguos calendarios. Será tu padre el encargado de tirar el cordón del pitazo estridente. Después, los rieles se bifurcarán, veloces como las vidas, mientras van nuestros trenes dejando atrás el paisaje. Viajando nos encontraste: fue el Exreso Internet que desembarcó tus emociones en la intensa plazoleta de Google. El traqueteo galopante del convoy no te deja olvidarnos y te vas despojando un poco de ese uniforme rígido de Francfort. Vuelves a florecer: roja, ardiente, generosa,
sencilla heredera de distancias y de banderas ¡Rosa chilena de San Fernando! Salíamos a sembrar y partías la primera esparciendo semillas. Soñábamos sobre rieles enmohecidos de abandono y de tus sueños sin tiempo nos regalabas imágenes transparentes; un domingo en el Excursionista a Pichilemu los puentes, los chiquillos, el vino rojo, los túneles, el carboncillo en los ojos. Afírmate Rosita transplantada; el Expreso va a volar sobre los mares. Si nos quieres mirar desde la altura, Verás que seguimos trazando surcos con la herramienta cálida de la poesía. Cultivaremos ahora una rosa en cada esquina de las almas. Para cuando regreses queremos ser el eco de tu pañuelito blanco; ese que un día dijo adiós.
¿En qué caminos andábamos cuando Pablo nos tocó el hombro…? Lo cierto es que fue la poesía de ese hijo de ferroviario, la primera carga de emociones con que estuvimos llenando nuestras mochilas de adolescentes.
¡Pablo Neruda!, dijimos cuando comenzamos a construir este alero cálido en que vamos cobijando los sueños de los amantes de la palabra escrita. “Neftalí Reyes Basoalto” “Parral, 12 de Julio en mitad del invierno”.
Niño vestido de asombro, viajando entre los bosques y las estaciones de esa lluvia incontable del Sur.
Adolescente navegando en la ventolera; desparramando en hojas numeradas hasta el 20, todo el eco de su amor para que lo repitamos en esa edad donde todo es horizontes.
Pablo roble, que se hace Canto General para que la América cante en la zampoña dulce de sus versos.
Poeta Copihue, flameando cual bandera de los humildes, para que brillen como espadas las voces de la justicia.
Entonces… tomamos tu lámpara para alumbrarnos y, con ella, poder ir mostrando caminos.
En el ritual solemne de nuestras congregaciones, hay siempre un poema de Neruda, escuchado con ese silencio de los hijos de la tierra, en la espera del milagro de los granos germinando.
Con las luces de esa lámpara suya, invitamos cada año a los elegidos, para compartir el gran banquete de emociones, allá en la casona de Isla Negra, junto al mar.
¡Pablo amigo!... ¡Voz de todos y de todo! ¡Profeta anunciador de abismos y de estrellas!...
Nosotros, Centro de Extensión Cultural “Pablo Neruda”, de San Fernando, en este tu nuevo cumpleaños, hermano Pablo, no te traemos una torta con velitas porque no se apaga tu luz, y en cada 12 de Julio estás naciendo, múltiple y generoso como los tréboles creciendo bajo esa lluvia del Sur; la que acunó tus primeros sueños.
Nosotros, te traemos la promesa simple del campesino:¡Seguiremos sembrando tu semilla!
Nació el 12 de julio de 1904 en Parral, pueblo de la zona central de Chile. Su padre, José del Carmen Reyes era ferroviario, su madre Rosa Neftalí Basoalto, falleció al mes de su nacimiento afectada por la tuberculosis. Pasados algunos años se trasladó junto a su padre a Temuco, ciudad recién fundada en el lluvioso corazón de la Frontera, muy al Sur, donde había contraído nuevas nupcias con doña Trinidad Candia Valverde (o Marverde, como la nombrará el poeta). El 18 de julio de 1917 se publica en el diario «La Mañana», de Temuco un artículo titulado «Entusiasmo y perseverancia», que firma Neftalí Reyes. Es ésta la primera publicación del poeta. El 30 de noviembre de 1918 se publica en la revista «Corre-Vuela» de Santiago, Nº 566, el poema «Mis ojos», firmado por Neftalí Reyes. En el curso del año aparecen tres poesías más en esta misma revista; otras son publicadas en revistas literarias de los estudiantes de Temuco. Desde muy joven sintió la llamada de la poesía (el seudónimo elegido fue porque de "Pablo" le gusta el sonido y "Neruda", lo toma del poeta checo Jan Neruda, comenzó a usarlo cuando apenas tenía dieciséis años). Conoció a través de Gabriela Mistral a los novelistas rusos que admiró toda su vida. Cursó estudios de francés con el fin de convertirse en profesor, objetivo que no logró. Conoce el mar y dice: "cuando estuve por primera vez frente al océano quede sobrecogido. Allí entre dos grandes cerros (el Huilque y el Maule) se desarrollaba la furia del mar. No eran sólo las inmensas olas nevadas que se levantaban a muchos metros de altura sobre nuestras cabezas, sino un estruendo de corazón colosal, la palpitación del universo". Desde ese momento, el mar pasa a ser su principal obsesión. En Santiago, entra en el Pedagógico de la Universidad de Chile, donde obtiene el primer premio de la fiesta de la primavera con el poema “La canción de fiesta”, publicado posteriormente en la revista Juventud. Se relaciona con intelectuales, con poetas. En 1923 aparece Crepusculario, cuyos gastos de publicación sufragó él mismo con la colaboración de amigos, que es reconocido por escritores como Alone, Raúl Silva Castro y Pedro Prado. Al año siguiente, su “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” se convirtió en un éxito de ventas y lo situó como uno de los poetas más destacados de Latinoamérica. Posteriormente se manifiesta un propósito de renovación formal de intención vanguardista en tres breves libros publicados en 1926: “El habitante y su esperanza”; “Anillos” (en colaboración con Tomás Lagos) y “Tentativa del hombre infinito”. Entre las numerosas obras que le siguieron destacan “Residencia en la tierra” (1933), que contiene poemas impregnados de trágica desesperación ante la visión de la existencia del hombre en un mundo que se destruye, y “Canto general” (1950), un poema épico-social en el que retrata a Latinoamérica desde sus orígenes precolombinos. La obra fue ilustrada por los famosos pintores mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. Como obra póstuma se publicaron, en el mismo año de su fallecimiento, sus memorias, con el nombre de “Confieso que he vivido”. Poeta enormemente imaginativo, Neruda fue simbolista en sus comienzos, para unirse posteriormente al surrealismo y derivar, finalmente, hacia el realismo, sustituyendo la estructura tradicional de la poesía por unas formas expresivas más asequibles. Su influencia sobre los poetas de habla hispana ha sido incalculable y su reputación internacional supera los límites de la lengua. En reconocimiento a su valor literario, Neruda fue incorporado al cuerpo consular chileno y, entre 1927 y 1944, representó a su país en ciudades de Asia, Latinoamérica y España. El 5 de mayo de 1934 viaja a Barcelona, donde ha sido nombrado Cónsul. El 4 de octubre nace en Madrid su hija Malva Marina. El 6 de diciembre da una conferencia y recital poético en la Universidad de Madrid, presentado por Federico García Lorca. El 3 de febrero de 1935 se traslada como Cónsul a Madrid. En 1939 es nombrado Cónsul para la emigración española, con sede en París, viaja a Francia pasando por Montevideo donde asiste como delegado de la Alianza de Intelectuales de Chile al Congreso Internacional de las Democracias. De abril a julio realiza las gestiones en favor de los refugiados españoles; a una parte de ellos los embarca en el «Winnipeg», que llega a Chile a fines de este año. En abril de 1942 viaja a Cuba. El 30 de septiembre hace la primera lectura del poema "Canto de amor a Stalingrado", cuyo texto, reproducido luego en afiches, se fija en las calles de la ciudad de México. Publica en revistas literarias "América, no invoco tu nombre en vano", del Canto general. Muere en Europa su hija Malva Marina. Miembro del Partido Comunista chileno y senador entre 1945 y 1948. Neruda debió sumergirse en la clandestinidad y partir a un exilio que comienza en Argentina, para extenderse a otros países latinoamericanos, europeos y asiáticos, hasta regresar a Chile en 1953. En 1955 se separa de Delia del Carril. Concluye la construcción de su casa "La Chascona", donde se traslada a vivir con su actual mujer, Matilde Urrutia. En 1957 es nombrado presidente de la Sociedad de Escritores de Chile. En el año 1970 fue designado candidato a la presidencia de Chile por su partido y, entre 1970 y 1972, fue embajador en Francia. En 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura y el Premio Lenin de la Paz. Antes había obtenido el Premio Nacional de Literatura (1945). Casado con la pintora argentina Delia del Carril, fue al pasar por México cuando Neruda conoció a la cantante lírica Matilde Urrutia, que sería su última esposa. Neruda se casó tres veces y tuvo al menos otra media decena de amantes furtivas, que le sirvieron de inspiración para crear los versos de amor más leídos en el mundo. Falleció en Santiago el 23 de septiembre de 1973. BIBLIOGRAFÍA: Primeras ediciones:
1 Crepusculario. Santiago, Ediciones Claridad, 1923. 2 Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Santiago, Nascimento, 1924. 3 Tentativa del hombre infinito. Santiago, Nascimento, 1926. 4 El habitante y su esperanza. Novela. Santiago, Nascimento, 1926. 5 Anillos. Prosas de Pablo Neruda y Tomás Lago. Santiago, Nascimiento, 1926. 6 El hondero entusiasta. 1923-1924. Santiago, Empresa Letras, 1933. 7 Residencia en la tierra. 1925-1931, Santiago, Nascimiento, 1933. 8 Residencia en la tierra 1925-1935. Madrid, Cruz y Raya, 1935. 9 España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra. Santiago, Ediciones Ercilla, 1937. 10 Tercera residencia. 1935-1945. Buenos Aires, Losada, 1947. 11 Alturas de Macchu Picchu. Santiago, Ediciones de Libreria Neira, 1947. 12 Canto general. México, Talleres Gráficos de la Nación, 1950. 13 Los versos del capitán. Nápoles, Imprenta "L'Arte Tipográfica", 1952. 14 Las uvas y el viento. Santiago, Nascimento, 1954. 15 Odas elementales. Buenos Aires, Losada, 1954. 16 Viajes. Santiago, Nascimento, 1955. 17 Nuevas odas elementales. Buenos Aires, Losada, 1956. 18 Tercer libro de las odas. Buenos Aires, Losada, 1957. 19 Estravagario. Buenos Aires, Losada, 1958. 20 Navegaciones y regresos. Buenos Aires, Losada, 1959. 21 Cien sonetos de amor. Santiago, Ed. Universitaria, 1959. 22 Canción de gesta. La Habana, Imprenta Nacional de Cuba, 1960. 23 Las piedras de Chile. Buenos Aires, Losada, 1961. 24 Cantos ceremoniales. Buenos Aires, Losada, 1961. 25 Plenos Poderes. Buenos Aires, Losada, 1962. 26 Memorial de Isla Negra. Buenos Aires, Losada, 1964. 27 Arte de pájaros. Santiago, Ediciones Sociedad de Amigos del Arte Contemporáneo, 1966. 28 Una casa en la arena. Barcelona, Lumen, 1966. 29 Fulgor y muerte de Joaquín Murieta. Santiago, Zig-Zag, 1967. 30 La barcarola. Buenos Aires, Losada, 1967. 31 Las manos del día. Buenos Aires, Losada, 1968. 32 Comiendo en Hungría. Barcelona, Lumen, 1969. 33 Aún. Santiago, Nascimento, 1969. 34 Fin del mundo. Santiago, Edición de la Sociedad de Arte Contemporáneo, 1969. 35 Maremoto. Santiago, Sociedad de Arte Contemporáneo, 1970. 36 La espada encendida. Buenos Aires, Losada, 1970. 37 Las piedras del cielo. Buenos Aires, Losada, 1970. 38 Geografía infructuosa. Buenos Aires, Losada, 1972. 39 La rosa separada. París, Editions du dragón, 1972. 40 Incitación al Nixonicidio y alabanza de la revolución chilena. Santiago, Empresa Editora Nacional Quimantú, 1973. 41 El mar y las campanas. Buenos Aires, Losada, 1973. 42 2000. Buenos Aires, Losada, 1974. 43 Jardín de invierno. Buenos Aires, Losada, 1974. 44 El corazón amarillo. Nuenos Aires, losada, 1974. 45 Libro de las preguntas. Buenos Aires, Losada, 1974 46 Elegía. Buenos Aires, Losada, 1974. 47 Confieso que he vivido. Memorias. Barcelona, Seix Barral, 1974. 48 Defectos escogidos. Buenos Aires, Losada, 1974. 49 Para nacer he nacido. Barcelona, Seix Barral, 1978. 50 El río invisible. Poesía y prosa de juventud. Barcelona, Seix Barral, 1980. 51 Cuadernos de Temuco. Buenos Aires, Planeta, 1996,